
Hacienda pondrá el foco en personas con niveles de vida que no se corresponde a lo que declaran
La Agencia Tributaria impulsa el control de las personas físicas con signos externos de riqueza «en clara discrepancia» con su renta y patrimonio declarados, al tiempo que pone el foco en la regularización de las rentas o las ganancias derivadas de inmuebles y en las «infrarretenciones» en las rentas de artistas y deportistas no residentes.
Estas son algunas de las líneas de actuación destacadas que figuran en las directrices generales del Plan de Control Tributario, publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
En el apartado de investigación y control del fraude, se pretende, entre otras acciones, intensificar la vigilancia sobre operaciones que puedan ocultar grandes alteraciones patrimoniales, el uso fraudulento de ventajas fiscales diseñadas para preservar la neutralidad de las reestructuraciones empresariales y la ocultación de los beneficiarios reales de operaciones económicas significativas.
Dentro de este enfoque, el área de Inspección de la Agencia Tributaria incluye una línea específica de actuación para aquellos contribuyentes, personas físicas que, a diferencia de los patrimonios relevantes más convencionales, mantienen una fuerte asimetría entre el nivel de vida real y el que figura en las declaraciones tributarias.
Se trata de supuestos muy específicos, en los que el contribuyente mantiene un nivel de vida que no se corresponde en absoluto con las rentas declaradas o el patrimonio conocido. Para ello, estas personas recurren al uso abusivo de sociedades instrumentales para desviar gastos personales, situar en ellas activos para su uso personal, simular arrendamientos de bienes y servicios, o encubrir rentas mediante préstamos ficticios.
En estos casos, el control de la Agencia Tributaria se centrará, entre otros aspectos, en el análisis de las estructuras creadas, con el objetivo de atribuir a las personas físicas como rentas el importe de todos los gastos e inversiones que, pese a ser para su disfrute exclusivo, se estén declarando como gastos deducibles o inversiones de las estructuras que han creado con fines fraudulentos.
Facturas falsas y uso de efectivo
Igualmente, se intensificará el control sobre determinados colectivos, como los empresarios o profesionales sin ingresos mediante tarjetas cuando los pagos por esta vía sean habituales en su sector, o sobre aquellos que simulen una actividad económica y emitan facturas irregulares, así como, especialmente, sobre los receptores de estas facturas, que obtienen devoluciones indebidas del IVA y generan gastos ficticios.
También se analizará el papel de los inversores que participen en estructuras asociativas de financiación, como las agrupaciones de interés económico, que canalizan beneficios fiscales. Además, en el ámbito de los no residentes se impulsará la regularización de las rentas o las ganancias derivadas de inmuebles y las infrarretenciones en las rentas de artistas y deportistas.
Control de los terminales de venta y las criptomonedas
La Agencia Tributaria mantendrá también su presencia en sectores con un alto riesgo de existencia de economía sumergida. Del mismo modo, los planes sectoriales de visitas pondrán el énfasis en el control de los terminales de punto de venta (TPV) y otros sistemas de facturación al público, informando de la próxima entrada en vigor de las nuevas obligaciones relativas a los sistemas informáticos de facturación para evitar el uso del «software de doble uso».
Al mismo tiempo, se impulsarán actuaciones de control sobre contribuyentes que hayan operado con monedas virtuales sin declarar las rentas o las ganancias derivadas de su tenencia y transmisión.
Comercio electrónico, sistemas de pago virtual y alquiler turístico
En el ámbito del comercio electrónico a través de plataformas, este año ya se podrá aprovechar para llevar a cabo actuaciones de control la nueva información sobre pagos transfronterizos y la información aduanera vinculada al régimen de ventanilla única para detectar infradeclaraciones de IVA.
También se impulsará, a partir del intercambio de información internacional DAC7, la identificación de los propietarios e intermediarios en el mercado del alquiler turístico.
Junto con la economía de las plataformas, el crecimiento de la actividad de los denominados «neobancos» también supone un reto para el control fiscal. Este fenómeno conllevará una intensificación de los controles fiscales para evitar que los medios de pago alternativos se conviertan en una vía de elusión o fraude, pero también se analizará desde la óptica de la investigación del blanqueo de capitales por parte de organizaciones criminales.
IA para la asistencia al contribuyente y nuevo servicio «Renta Directa»
A su vez, la Agencia Tributaria iniciará este año el estudio de una serie de proyectos para utilizar la inteligencia artificial (IA) con el objetivo de reforzar la eficiencia de sus actuaciones, especialmente en el caso de la asistencia al contribuyente.
En este sentido, se han proyectado una serie de mejoras, como la implantación de la cita telefónica en el mismo día como opción intermedia entre la atención inmediata y la cita para el día siguiente, o, este año, la creación de la nueva modalidad denominada «Renta Directa» para presentar declaraciones sencillas del IRPF por parte de determinados contribuyentes en la próxima Campaña de la Renta.
Simplificación de documentos y pago mediante Bizum
A su vez, en 2025 se puso en marcha una segunda fase de simplificación del lenguaje administrativo que afecta a más de 4,1 millones de documentos al año, entre otras materias en el ámbito de la comprobación del IVA y el Impuesto sobre Sociedades, las sanciones del IRPF y otros trámites de las áreas de Recaudación y Aduanas.
También se trabajará en la conversión del «Informador censal» en un «Asistente virtual de censos» y en la puesta en marcha de «Censos Web», un servicio que facilitará al contribuyente el alta de actividades y el cumplimiento asistido del resto de obligaciones censales.
Este año, además, se admitirá progresivamente el pago mediante Bizum, incluso en contextos de asistencia telefónica y presencial, y se ampliarán las posibilidades de pago con tarjeta de crédito o débito en condiciones de comercio electrónico seguro, permitiendo de forma generalizada el ingreso con este tipo de sistemas.
Entre las novedades previstas en materia de prevención del fraude destaca el aumento de los supuestos en los que se pondrá a disposición del contribuyente del IRPF la posibilidad de autocorregir posibles errores u omisiones mediante una declaración complementaria previamente calculada por la Agencia, o el adelanto al mes de abril de las comunicaciones que se vienen realizando a los potenciales no declarantes del IRPF que están obligados a presentar la declaración.
Control recaudatorio
En el ámbito recaudatorio, se anticipará el control y se hará un seguimiento preventivo del riesgo de cobro asociado a delitos fiscales y de contrabando por ocultación de bienes o rentas. También se actualizarán los procedimientos de embargo para establecer unas reglas de periodicidad y tramitación más ágiles y adecuadas a la inmediatez que requieren estos procedimientos.
Además, a partir de la puesta en marcha del Equipo Nacional de Procedimientos Concursales, se impulsará la gestión del cobro en este ámbito y la detección de concursos fraudulentos.
Del mismo modo, se realizará un análisis de los deudores con especial atención a los vaciamientos patrimoniales destinados a aparentar insolvencias, a la utilización de «sociedades refugio», a la existencia de vínculos en el exterior o a la construcción de entramados de sociedades bajo un control único para la prestación de servicios ficticios por parte de otras entidades del mismo grupo.


